Descripción
Un lugar único para vivir una experiencia
inolvidable.
Especial para disfrutar del silencio, del murmullo del agua deslizándose
entre las piedras, los sonidos de la naturaleza y un cielo de estrellas
infinitas.
A escasos 70 km. de la ciudad de Asunción por la autopista
más segura: Acceso Sur.
Con sólo 1000 metros de camino de tierra.
Se puede ir por ruta 1, en 1 hora, 50 minutos.
Comodidad en medio de la naturaleza
En un pequeño valle rodeado por las serranías de Paraguarí
con una de las vegetaciones forestales mas ricas, completas y todavía
vírgenes que existen en toda la Región central del país.
Tres originales cabañas de piedra y madera con terminaciones
artísticas se integran al frondoso bosque natural que las envuelve
en exquisita frescura,
Cuentan con todo el confort: heladeras, cocina a gas, chimeneas, muebles
de madera rústica y ventiladores.
Un arroyo de agua pura y cristalina con piletas naturales, donde zambullirse
y refrescarse, corre a metros de las cabañas.
Prácticas parrillas, amplios y confortables quinchos completan
las instalaciones.
Muchos espacios distintos para el ocio o la lectura se rodean de natural
intimidad entre las cabañas. Claros del bosque cubiertos de
césped para el voley y fútbol, bananales y una plantación
de cítricos se esparcen por el valle.
Senderos salvajes
Los senderos naturales autoguiados señalizados en determinadas
áreas de un bosque no habitado de mas de 50 hectáreas
de superficie son la delicia del caminante. Desde miradores ubicados
en las cimas del cerro boscoso, se observa como desde el cielo, las
serranías y valles del departamento de Paraguari.
La vegetación y el paisaje, lo convierten en un lugar privilegiado
para safaris fotográficos y para apreciar la multiplicidad
de variedades y especies de árboles nativos del Paraguay.
Un laberinto boscoso y la cueva del misterioso Jasy Jatere están
entre los 8 destinos de los senderos , que se recorren en 3 exploraciones
de 1 hora y media. Se pueden trepar o mirar grandes piedras entrelazadas
con lianas y árboles gigantes . También observar aves
y mariposas y escuchar el silencio. Incluso algunos visitantes muy
pacientes divisaron monos y zorros.
El bosque, la serranía, las sendas empinadas, son ideales también
para el turismo de aventura en familia o en pequeños grupos.
Seguridad y exclusividad
El lugar está protegido por dos grandes cerros cubiertos de
Bosque Atlántico Interior en estado natural (nunca fue deforestado)
con árboles de hasta 20 metros de altura, algunos con diámetros
de más de tres metros, tiene una sola entrada, por lo que es
totalmente seguro, no hay paso de pobladores o caminos de transito.